Espiritualidad

Beber de las fuentes espirituales del Carmelo es el privilegio del que gozamos las Carmelitas Misioneras, herederas de una herencia con profundas raíces espirituales desde el Monte Carmelo, con Elías, hasta las murallas de Ávila con Santa Teresa y San Juan de la Cruz; fuentes que llenan el alma como lo han hecho Teresa de Lisieux e Isabel de la Trinidad, desde el silencio de la contemplación, o Edith Stein, fuerte en los campos de concentración. Ser Carmelita Misionera, es un reto a vivir con hondura esta riqueza espiritual y darla al mundo a través de nuestro testimonio gozoso de entrega al Señor.